[{"data":1,"prerenderedAt":-1},["ShallowReactive",2],{"doc-detail-78303-es":3,"doc-seo-78303-110":30,"detail-sidebar-cat-0-es-110":91},{"code":4,"msg":5,"data":6},0,"success",{"doc_id":7,"user_id":8,"nickname":9,"user_avatar":10,"doc_module":4,"category_id":11,"category_name":12,"doc_title":13,"doc_description":14,"doc_content":15,"file_id":16,"file_url":17,"file_type":18,"file_size":19,"view_count":20,"is_deleted":4,"is_public":21,"is_downloadable":21,"audit_status":21,"page_count":22,"language":23,"language_code":24,"site_id":25,"html_lang":24,"table_of_contents":26,"faqs":27,"seo_title":13,"seo_description":14,"update_tm":28,"read_time":29},78303,7971461740886,"Theodore","https://ap-avatar.wpscdn.com/davatar_3d24733baf745e90a7e4bdd5f77d97b2",37,"Literatura","La gente del abismo","La gente del abismo presenta el descenso del narrador al East End de Londres y el contraste entre los ideales morales y la realidad de la pobreza extrema a inicios del siglo XX. A través del prefacio se establecen criterios éticos para juzgar la vida de los barrios bajos y se describen el hambre crónica, el hacinamiento y la saturación de asilos y caridades. El inicio del capítulo plantea su intención de ver con sus propios ojos por qué se vive allí, pese a advertencias y obstáculos institucionales.","LIBRO DESCARGADO EN WWW.ELEJANDRIA.COM, TU SITIO WEB DE OBRAS DE  \nDOMINIO PÚBLICO  \n¡ESPERAMOS QUE LO DISFRUTÉIS!  \nLA GENTE DEL ABISMO  \nJACK LONDON  \nPUBLICADO: 1903  \nFUENTE: PROJECT GUTENBERG TRADUCCIÓN: ELEJANDRÍA  \nEDICIÓN ORIGINAL: THE PEOPLE OF THE ABYSS  \nLA GENTE DEL ABISMO  \nPREFACIO  \nLas experiencias que se relatan en este volumen me ocurrieron en el verano de 1902. Bajé a los bajos fondos de Londres con una disposición de ánimo que podría compararse mejor con la del explorador. Estaba dispuesto a dejarme convencer por lo que vieran mis ojos, antes que por las enseñanzas de quienes no habían visto, o por las palabras de quienes habían visto y se habían ido antes que yo . Además, llevé conmigo ciertos criterios sencillos con los que medir la vida de los bajos fondos. Lo que fomentaba más vida, salud física y espiritual, era bueno; lo que fomentaba menos vida, lo que hería, empequeñecía y deformaba la vida, era malo.  \nAl lector le resultará fácil advertir que vi mucho de lo malo. Sin embargo, no debe olvidarse que la época de la que escribo se consideraba una época de «bonanza» en Inglaterra . El hambre y la falta de cobijo que encontré constituían una condición crónica demiseria que nunca desaparece, ni siquiera en los períodos de mayor prosperidad.  \nAl verano en cuestión le siguió un invierno duro . Grandescantidades de desempleados se organizaron en manifestaciones, aveces hasta una docena al mismo tiempo, y recorrían a diario las calles de Londres clamando pan. Mr. Justin McCarthy, escribiendo enenero de 1903 para el New York Independent, resume brevementela situación en los siguientes términos:  \n«Los asilos no tienen ya espacio para acoger a las muchedumbreshambrientas que claman día y noche a sus puertas en busca de comida y cobijo. Todas las instituciones de caridad han agotado sus medios intentando proporcionar alimentos a los famélicos habitantes de los desvanes y los sótanos de los callejones y las callejuelas de Londres . Los cuarteles del Ejército de Salvación en distintos barrios de Londres son asediados cada noche por hordas de desempleados y hambrientos a quienes no se puede proporcionar ni techo nisustento. »  \nSe ha argumentado que las críticas que he vertido sobre la realidad inglesa son demasiado pesimistas. Debo decir, en midescargo, que, entre los optimistas, soy el más optimista. Pero midola condición humana menos por las agrupaciones políticas que por los individuos. La sociedad crece, mientras las maquinarias políticasse desmoronan y acaban convertidas en «chatarra» . Para losingleses, en lo que respecta a la condición humana, la salud y la felicidad, veo un futuro amplio y prometedor. Pero para buena partede la maquinaria política que en la actualidad los gobierna mal, noveo otro destino que el desguace.  \nJACK LONDON.  \nPIEDMONT, CALIFORNIA.  \nCAPÍTULO I  \nEL DESCENSO  \n—Pero no puede hacerlo, ya sabe—me dijeron los amigos a quienesacudí en busca de ayuda para hundirme en el East End londinense—. Mejor hable con la pol icía para que le pongan un guía—añadieron, pensándolo bien, esforzándose penosamente por adaptarse a los procesos mentales de un lunático que se habíapresentado ante ellos con mejores credenciales que seso .  \n—Pero no quiero hablar con la pol icía—protesté—. Lo que deseo es bajar al East End y ver las cosas con mis propios ojos. Quiero saber cómo vive esa gente, por qué vive allí y para qué vive . En definitiva, voy a vivir allí yo mismo.  \n—¡No querrá vivir ahí abajo!—me dijo todo el mundo, con ladesaprobación escrita en el rostro—. Dicen que hay lugares donde la vida de un hombre no vale ni dos peniques.  \n—Precisamente los lugares que quiero ver—los interrumpí.  \n—Pero no puede, ya sabe—era la invariable respuesta.  \n—Que no es lo que he venido a consultarle—respondí con brusquedad, algo irritado por su incomprensión—. Soy forastero  \naquí, y quiero que me cuente lo que sabe del East End para teneralgo a lo que agarrarme .  \n—Es que no sabemos nada del East End. Está ","cbCaiafgSrAf226C","https://ap.wps.com/l/cbCaiafgSrAf226C","pdf",3547297,3,1,214,"Spanish","es",110,"# Prefacio\n# Capítulo I: El descenso","[{\"question\":\"¿Qué motivación tiene el narrador para ir al East End de Londres?\",\"answer\":\"Quiere bajar al East End y observar con sus propios ojos cómo vive esa gente, por qué vive allí y para qué vive. No pretende basarse en lo que otros han enseñado o contado.\"},{\"question\":\"¿Cómo juzga el narrador la realidad de los bajos fondos?\",\"answer\":\"Aplica criterios sencillos: lo que fomenta más vida —salud física y espiritual— es bueno; lo que hiere, empequeñece y deforma la vida es malo. Reconoce que verá mucho de lo malo.\"},{\"question\":\"¿Qué situación describe el texto sobre el hambre y el alojamiento en 1902-1903?\",\"answer\":\"Tras el verano de 1902 llega un invierno duro con desempleados que reclaman pan diariamente. Los asilos no tienen espacio, las instituciones de caridad se agotan y los cuarteles del Ejército de Salvación son asediados cada noche.\"}]",1784090775,330,{"code":4,"msg":31,"data":32},"ok",{"site_id":25,"language":24,"slug":33,"title":13,"keywords":34,"description":14,"schema_data":35,"social_meta":86,"head_meta":88,"extra_data":90,"updated_unix":28},"the-people-of-the-abyss","",{"@graph":36,"@context":85},[37,53,68],{"@type":38,"itemListElement":39},"BreadcrumbList",[40,44,48,50],{"item":41,"name":42,"@type":43,"position":21},"https://docshare.wps.com","Home","ListItem",{"item":45,"name":46,"@type":43,"position":47},"https://docshare.wps.com/es/document/","Document",2,{"item":49,"name":12,"@type":43,"position":20},"https://docshare.wps.com/es/document/literatura/",{"item":51,"name":13,"@type":43,"position":52},"https://docshare.wps.com/es/document/the-people-of-the-abyss/78303/",4,{"url":51,"name":13,"@type":54,"author":55,"headline":13,"publisher":57,"fileFormat":60,"inLanguage":24,"description":14,"dateModified":61,"datePublished":62,"encodingFormat":60,"isAccessibleForFree":63,"interactionStatistic":64},"DigitalDocument",{"name":9,"@type":56},"Person",{"url":41,"name":58,"@type":59},"DocShare","Organization","application/pdf","2026-07-22","2026-07-15",true,{"@type":65,"interactionType":66,"userInteractionCount":20},"InteractionCounter",{"@type":67},"ViewAction",{"@type":69,"mainEntity":70},"FAQPage",[71,77,81],{"name":72,"@type":73,"acceptedAnswer":74},"¿Qué motivación tiene el narrador para ir al East End de Londres?","Question",{"text":75,"@type":76},"Quiere bajar al East End y observar con sus propios ojos cómo vive esa gente, por qué vive allí y para qué vive. No pretende basarse en lo que otros han enseñado o contado.","Answer",{"name":78,"@type":73,"acceptedAnswer":79},"¿Cómo juzga el narrador la realidad de los bajos fondos?",{"text":80,"@type":76},"Aplica criterios sencillos: lo que fomenta más vida —salud física y espiritual— es bueno; lo que hiere, empequeñece y deforma la vida es malo. Reconoce que verá mucho de lo malo.",{"name":82,"@type":73,"acceptedAnswer":83},"¿Qué situación describe el texto sobre el hambre y el alojamiento en 1902-1903?",{"text":84,"@type":76},"Tras el verano de 1902 llega un invierno duro con desempleados que reclaman pan diariamente. Los asilos no tienen espacio, las instituciones de caridad se agotan y los cuarteles del Ejército de Salvación son asediados cada noche.","https://schema.org",{"og:url":51,"og:type":87,"og:title":13,"og:site_name":58,"og:description":14},"article",{"robots":89,"canonical":51},"index,follow",{"doc_id":7,"site_id":25},{"code":4,"msg":5,"data":92},[93,98,102,106,110,114,116,120,124,128],{"id":94,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":95,"show_sort_weight":96,"slug":97},39,"Cómic",60,"comic",{"id":99,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":100,"show_sort_weight":96,"slug":101},43,"Estilo de Vida","lifestyle",{"id":103,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":104,"show_sort_weight":96,"slug":105},38,"Examen","exam",{"id":107,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":108,"show_sort_weight":96,"slug":109},44,"General","general",{"id":111,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":112,"show_sort_weight":96,"slug":113},41,"Investigación e Informes","research-report",{"id":11,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":12,"show_sort_weight":96,"slug":115},"literature",{"id":117,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":118,"show_sort_weight":96,"slug":119},22,"Relatos y Novelas","story-novel",{"id":121,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":122,"show_sort_weight":96,"slug":123},42,"Religión y Espiritualidad","religion-spirituality",{"id":125,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":126,"show_sort_weight":96,"slug":127},40,"Salud y Atención Médica","healthcare",{"id":129,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":130,"show_sort_weight":96,"slug":131},24,"Tecnología","technology"]