[{"data":1,"prerenderedAt":-1},["ShallowReactive",2],{"doc-detail-77394-es":3,"doc-seo-77394-110":30,"detail-sidebar-cat-0-es-110":91},{"code":4,"msg":5,"data":6},0,"success",{"doc_id":7,"user_id":8,"nickname":9,"user_avatar":10,"doc_module":4,"category_id":11,"category_name":12,"doc_title":13,"doc_description":14,"doc_content":15,"file_id":16,"file_url":17,"file_type":18,"file_size":19,"view_count":20,"is_deleted":4,"is_public":21,"is_downloadable":21,"audit_status":21,"page_count":22,"language":23,"language_code":24,"site_id":25,"html_lang":24,"table_of_contents":26,"faqs":27,"seo_title":13,"seo_description":14,"update_tm":28,"read_time":29},77394,3848291630094,"Emma Wilson","https://eur-avatar.wpscdn.com/davatar_085a072bc5b1113ac321206ff7593b45",22,"Relatos y Novelas","El abeto en PDF y ePub","Relato clásico sobre la vida y los anhelos de un pequeño abeto que desea crecer para contemplar el mundo y, más tarde, comprender el destino que aguarda a los árboles. Describe el contraste entre su obsesión por la altura y la indiferencia ante el sol, el viento y las aves, frente al ciclo estacional de podas y cortas. Con motivo de la Navidad, el abeto es seleccionado, experimenta el corte y afronta una despedida marcada por dolor y expectativa.","Lඑඊක඗ ඌඍඛඋඉකඏඉඌ඗ ඍඖ ඟඟඟ.ඍඔඍඒඉඖඌකඑඉ.උ඗ඕ, ගඝ ඛඑගඑ඗ ඟඍඊ ඌඍ  \n඗ඊකඉඛ ඌඍ ඌ඗ඕඑඖඑ඗ ඘වඊඔඑඋ඗  \n¡Eඛ඘ඍකඉඕ඗ඛ ඙ඝඍ ඔ඗ ඌඑඛඎකඝග඲එඛ!  \nEඔ Aඊඍග඗  \nHඉඖඛ Cඐකඑඛගඑඉඖ Aඖඌඍකඛඍඖ  \nPඝඊඔඑඋඉඌ඗: 1844  \nEඔ Aඊඍග඗  \nAllá en el bosque había un abeto, lindo y pequeñito. Crecía en un buen sitio, le daba el sol y no le faltaba aire, y a su alrededor sealzaban muchos compañeros mayores, tanto abetos como pinos.  \nPero el pequeño abeto sólo suspiraba por crecer; no le importaban el calor del sol ni el frescor del aire, ni atendía a los niños de la aldea, que recorran el bosque en busca de fresas y frambuesas, charlando y correteando. A veces llegaban con un puchero lleno de los frutos recogidos, o con las fresas ensartadas en una paja, y, sentándose junto al menudo abeto, decían: «¡Qué pequeño y qué lindo es!» . Pero el arbolito se enfurruñaba al oírlo.  \nAl año siguiente había ya crecido bastante, y lo mismo al otro año, pues en los abetos puede verse el número de años que tienen por los círculos de su tronco.  \n\"¡Ay!, ¿por qué no he de ser yo tan alto como los demás?\"—suspiraba el arbolillo—. Podría desplegar las ramas todo enderredor y mirar el ancho mundo desde la copa. Los pájaros haríansus nidos entre mis ramas, y cuando soplara el viento, podríamecerlas e inclinarlas con la distinción y elegancia de los otros.  \nLe eran indiferentes la luz del sol, las aves y las rojas nubes que, a la mañana y al atardecer, desfilaban en lo alto del cielo.  \nCuando llegaba el invierno, y la nieve cubría el suelo con surutilante manto blanco, muy a menudo pasaba una liebre, en veloz carrera, saltando por encima del arbolito. ¡Lo que se enfadaba el abeto! Pero transcurrieron dos inviernos más y el abeto habíacrecido ya bastante para que la liebre hubiese de desviarse y darle la vuelta. «¡Oh, crecer, crecer, llegar a ser muy alto y a contar años y  \naños: esto es lo más hermoso que hay en el mundo!», pensaba el árbol.  \nEn otoño se presentaban indefectiblemente los leñadores y cortaban algunos de los árboles más corpulentos. La cosa ocurríatodos los años, y nuestro joven abeto, que estaba ya bastante crecido, sentía entonces un escalofrío de horror, pues los magníficosy soberbios troncos se desplomaban con estridentes crujidos y gran estruendo. Los hombres cortaban las ramas, y los árboles quedabandesnudos, larguiruchos y delgados; nadie los habría reconocido. Luego eran cargados en carros arrastrados por caballos, y sacados del bosque.  \n¿Adónde iban? ¿Qué suerte les aguardaba?  \nEn primavera, cuando volvieron las golondrinas y las cigüeñas, les preguntó el abeto:  \n—¿No saben adónde los llevaron ¿No los han visto en algunaparte?  \nLas golondrinas nada sabían, pero la cigüeña adoptó una actitudcavilosa y, meneando la cabeza, dijo:  \n—Sí, creo que sí . Al venir de Egipto, me crucé con muchos barcos nuevos, que tenían mástiles espléndidos. Juraría que eran ellos, pues olían a abeto. Me dieron muchos recuerdos para ti. ¡Llevan tan alta la cabeza, con tanta altivez!  \n—¡Ah! ¡Ojalá fuera yo lo bastante alto para poder cruzar los mares! Pero, ¿qué es el mar, y qué aspecto tiene?  \n—¡Sería muy largo de contar!—exclamó la cigüeña, y se alejó .  \n—Alégrate de ser joven—decían los rayos del sol—; alégrate deir creciendo sano y robusto, de la vida joven que hay en ti.  \nY el viento le prodigaba sus besos, y el rocío vertía sobre él suslágrimas, pero el abeto no lo comprendía.  \nAl acercarse las Navidades eran cortados árboles jóvenes,árboles que ni siquiera alcanzaban la talla ni la edad de nuestro abeto, el cual no tenía un momento de quietud ni reposo; le consumía el afán de salir de allí . Aquellos arbolitos—y eran siempre los más hermosos—conservaban todo su ramaje; los cargaban encarros tirados por caballos y se los llevaban del bosque.  \n«¿Adónde irán éstos?—se preguntaba el abeto—. No son mayores que yo; uno es incluso más bajito. ¿Y por qué les dejan las  \nramas? ¿Adónde van?» .  \n—¡Nosotros lo sabemos, nosotros lo sabemos!—piaron los gorriones—. Allá, en la ciudad, hemos mirado ","cbCaicipSHPEdZxj","https://ap.wps.com/l/cbCaicipSHPEdZxj","pdf",303606,4,1,12,"Spanish","es",110,"# El abeto y su anhelo de crecer\n## El paso del tiempo y los ciclos del bosque\n## Invierno, leñadores y la búsqueda de respuestas\n## Navidad y el destino del árbol","[{\"question\":\"Qué desea el abeto desde el principio de la historia?\",\"answer\":\"El abeto suspira por crecer para ser tan alto como los demás y poder desplegar sus ramas, mirar el mundo desde la copa y vivir con la distinción que atribuye a los árboles grandes.\"},{\"question\":\"Por qué el abeto se enfada y aprende con el paso de los inviernos?\",\"answer\":\"Cuando llega la nieve, una liebre salta sobre él y lo enfurece; después, al crecer más, la liebre ya no puede pasar por encima y el abeto interpreta el crecimiento como algo hermoso.\"},{\"question\":\"Qué destino le llega al abeto en la temporada de Navidad?\",\"answer\":\"En Navidad lo cortan primero. 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