[{"data":1,"prerenderedAt":-1},["ShallowReactive",2],{"doc-detail-76909-es":3,"doc-seo-76909-110":30,"detail-sidebar-cat-0-es-110":84},{"code":4,"msg":5,"data":6},0,"success",{"doc_id":7,"user_id":8,"nickname":9,"user_avatar":10,"doc_module":4,"category_id":11,"category_name":12,"doc_title":13,"doc_description":14,"doc_content":15,"file_id":16,"file_url":17,"file_type":18,"file_size":19,"view_count":20,"is_deleted":4,"is_public":21,"is_downloadable":21,"audit_status":21,"page_count":22,"language":23,"language_code":24,"site_id":25,"html_lang":24,"table_of_contents":26,"faqs":27,"seo_title":13,"seo_description":14,"update_tm":28,"read_time":29},76909,2336464648746,"Skyler","https://ap-avatar.wpscdn.com/davatar_276721f389ce27ea32af1340a28f341c",22,"Relatos y Novelas","Los Acarnienses","Los Acarnienses de Aristófanes presenta una sátira en la que Diceópolis, ciudadano de Atenas, relata sus frustraciones y anhelos ligados a la guerra y a la asamblea pública. La obra gira alrededor del deseo de concertar una paz conveniente, chocando con el desorden del Pnyx, la actitud de los magistrados y la llegada de embajadores. El texto introduce personajes y conflictos diplomáticos, contrapone promesas y realidades de la delegación ante el Gran Rey e impulsa el contraste entre intereses políticos y vida cotidiana.","LOS ARCANIENSES  \nARISTOFANES  \nDigitalizado por  [http://www.librodot.com](http://www.librodot.com)  \nPERSONAJES  \nDICEÓPOLIS, ciudadano de Atenas.  \nUN UJIER.  \nANFITEO, semidiós.  \nUN EMBAJADOR.  \nPSEUDOTARBAS, enviado del Gran Rey.  \nTEORO, diputado en la Corte del Rey de Tracia. LA HIJA de Diceópolis.  \nEL ESCLAVO de Eurípides.  \nEURÍPIDES.  \nLÁMACO, general.  \nUN MEGARENSE.  \nDos MUCHACHAS, hijas del megarense.  \nUN SICOFANTE (o delator) . UN TEBANO.  \nNICARCOS.  \nUN ESCLAVO de Lámaco.  \nUN LABRADOR.  \nUN PARANINFO.  \nDOS MENSAJEROS. PERSONAJES MUDOS.  \nLos CARBONEROS ACARNIENSES, que forman el Coro.  \nPlaza pública de Atenas.  \nDICEÓPOLIS.-¡Cuántas veces me he requemado la sangre! Raras, rarísimas hansido, en cambio, mis alegrías; no más de cuatro. Mis amarguras fueron innumerables, como las arenas de las playas. Porque, en verdad, ¿que placer experimente que fuese lo que se llama un regocijo? ¡Ah, si! Ahora recuerdo una cosa que me llenó el alma de júbilo. Fue en el teatro, cuando Cleón no tuvo más remedio que vomitar sus cinco talentos. ¡Qué gusto! Adoro a los Caballeros por tan bonita operación 1.  \nFue un excelente negocio para Grecia. Pero otro día experimente una decepcióntrágica cuando esperaba, con la boca abierta, escuchar el anuncio de una tragedia de Esquilo y oí en cambio, estas palabras: \"Teognis2 puedes hacer que aparezca tu coro\". Daos cuenta del golpe que recibí en el pecho. Tuve, sin embargo, un segundo placer cuando, en cierta ocasión, y después de Mosco, apareció Daxiteo en escena para cantar una canción beocia. Y aquel mismo año pensé morir, con los ojos convulsos, sólo de ver presentarse a Queris para tocar el himno ortiano. Pero nunca, desde que me está permitido venir a los baños3 me ha picado tanto el polvo en los ojos como hoy en que el Pnyx se encuentra vacío pese a la convocatoria matinal de una asamblea plenaria: los ciudadanos están charlando en el Ágora y por todos lados tratan de evitar el contacto con la cuerda teñida de rojo4. Ni siquiera están allí todavía los Pritáneos5. Llegarán con retrasoy entonces tendrán que disputarse a codazos los primeros puestos, tomándolos por asalto. Lo que menos les importa es como hacer la paz. ¡Pobre, pobre patria mía¡ Yo soy el primero en llegar a la Asamblea; tomo asiento y, como estoy tan solo, suspiro, bostezo, me desperezo, suelto pedos, me aburro, me depilo, cuento hasta mil; y sueño con los campos, enamorado de la paz; detesto la ciudad y pienso en aquellas gentes de mi pueblo  \n1 Alude aquí Aristófanes a cierta escena de Los Babilonios donde el año anterior había representado a los Caballeros obligando a Cleón a devolver cinco talentos que había recibido de las ciudades aliadas.  \n2 Poeta trágico muy mediocre.  \n3 Es decir, desde la pubertad. Antes de esa edad no se permitía la entrada en los baños públicos.  \n4 Se utilizaba una cuerda teñida de rojo para enlazar a los ciudadanos en el Agora y empujarlos hacia el Pnyx, donde tenían lugar las asambleas.  \n5 Magistrados que convocaban y presidían las Asambleas.  \n  3  \nLibrodot  \nque nunca supieron lo que es decir: \"compra carbón, vinagre, aceite\", que hasta ignoraban el verbo \"comprar\", y que para todo se bastaban a sí mismos sin tener que romperse la cabeza con tantos golpes de \"compra, compra, compra\". Esta vez vengo, pues firmementedecidido a gritar, a interrumpir, a invectivar a todo orador que nos hable de otra cosa que no sea la paz. Pero, justamente, ya llegan los Pritáneos; son las doce. Y ¿no os dije? Es exactamente como os lo dije: todo el mundo se precipita para atrapar los primeros bancos.  \nEL UJIER.-Pasad, pasad adelante para que estéis dentro del recinto consagrado.  \nANFITEO.-¿Ha hablado ya alguien?  \nEL UJIER.-¿Quién pide la palabra?  \nANFITEO.-Yo.  \nEL UJIER.-¿Tu nombre?  \nANFITEO.-Anfiteo.6  \nEL UJIER.-Tú no eres un hombre.  \nANFITEO.-No; soy un inmortal. Anfiteo, mi antepasado, era hijo de Deméter y de Triptólemo, padre de Celeo. Celeo se caso con Fenareta, mi abuela, que dio a ","cbCaik65qt7cvUSI","https://ap.wps.com/l/cbCaik65qt7cvUSI","pdf",269201,5,1,38,"Spanish","es",110,"# Personajes y marco de la asamblea\n## Diceópolis y su postura sobre la paz\n## Llegada de Anfiteo y los embajadores cerca de la Corte del Gran Rey","[{\"question\":\"Qué tono marca Diceópolis al hablar de los embajadores ante el Gran Rey?\",\"answer\":\"Diceópolis cuestiona la utilidad y el trato de los delegados, señalando con ironía la indemnización y las penurias del viaje, y critica cómo la misión parece burlarse de la ciudad.\"}]",1784084040,59,{"code":4,"msg":31,"data":32},"ok",{"site_id":25,"language":24,"slug":33,"title":13,"keywords":34,"description":14,"schema_data":35,"social_meta":79,"head_meta":81,"extra_data":83,"updated_unix":28},"the-acharnians","",{"@graph":36,"@context":78},[37,54,69],{"@type":38,"itemListElement":39},"BreadcrumbList",[40,44,48,51],{"item":41,"name":42,"@type":43,"position":21},"https://docshare.wps.com","Home","ListItem",{"item":45,"name":46,"@type":43,"position":47},"https://docshare.wps.com/es/document/","Document",2,{"item":49,"name":12,"@type":43,"position":50},"https://docshare.wps.com/es/document/relatos-y-novelas/",3,{"item":52,"name":13,"@type":43,"position":53},"https://docshare.wps.com/es/document/the-acharnians/76909/",4,{"url":52,"name":13,"@type":55,"author":56,"headline":13,"publisher":58,"fileFormat":61,"inLanguage":24,"description":14,"dateModified":62,"datePublished":63,"encodingFormat":61,"isAccessibleForFree":64,"interactionStatistic":65},"DigitalDocument",{"name":9,"@type":57},"Person",{"url":41,"name":59,"@type":60},"DocShare","Organization","application/pdf","2026-07-29","2026-07-15",true,{"@type":66,"interactionType":67,"userInteractionCount":20},"InteractionCounter",{"@type":68},"ViewAction",{"@type":70,"mainEntity":71},"FAQPage",[72],{"name":73,"@type":74,"acceptedAnswer":75},"Qué tono marca Diceópolis al hablar de los embajadores ante el Gran Rey?","Question",{"text":76,"@type":77},"Diceópolis cuestiona la utilidad y el trato de los delegados, señalando con ironía la indemnización y las penurias del viaje, y critica cómo la misión parece burlarse de la ciudad.","Answer","https://schema.org",{"og:url":52,"og:type":80,"og:title":13,"og:site_name":59,"og:description":14},"article",{"robots":82,"canonical":52},"index,follow",{"doc_id":7,"site_id":25},{"code":4,"msg":5,"data":85},[86,91,95,98,102,106,110,112,116,120],{"id":87,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":88,"show_sort_weight":89,"slug":90},39,"Cómic",60,"comic",{"id":92,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":93,"show_sort_weight":89,"slug":94},43,"Estilo de Vida","lifestyle",{"id":22,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":96,"show_sort_weight":89,"slug":97},"Examen","exam",{"id":99,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":100,"show_sort_weight":89,"slug":101},44,"General","general",{"id":103,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":104,"show_sort_weight":89,"slug":105},41,"Investigación e Informes","research-report",{"id":107,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":108,"show_sort_weight":89,"slug":109},37,"Literatura","literature",{"id":11,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":12,"show_sort_weight":89,"slug":111},"story-novel",{"id":113,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":114,"show_sort_weight":89,"slug":115},42,"Religión y Espiritualidad","religion-spirituality",{"id":117,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":118,"show_sort_weight":89,"slug":119},40,"Salud y Atención Médica","healthcare",{"id":121,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":122,"show_sort_weight":89,"slug":123},24,"Tecnología","technology"]