[{"data":1,"prerenderedAt":-1},["ShallowReactive",2],{"doc-detail-77720-es":3,"doc-seo-77720-110":30,"detail-sidebar-cat-0-es-110":91},{"code":4,"msg":5,"data":6},0,"success",{"doc_id":7,"user_id":8,"nickname":9,"user_avatar":10,"doc_module":4,"category_id":11,"category_name":12,"doc_title":13,"doc_description":14,"doc_content":15,"file_id":16,"file_url":17,"file_type":18,"file_size":19,"view_count":20,"is_deleted":4,"is_public":21,"is_downloadable":21,"audit_status":21,"page_count":22,"language":23,"language_code":24,"site_id":25,"html_lang":24,"table_of_contents":26,"faqs":27,"seo_title":13,"seo_description":14,"update_tm":28,"read_time":29},77720,7971461740886,"Theodore","https://ap-avatar.wpscdn.com/davatar_3d24733baf745e90a7e4bdd5f77d97b2",37,"Literatura","Libro La Hoz en PDF y ePub","Narración literaria en español centrada en Casildona, una madre de ambiente rural, y en Avelino, marcado por una condición social humilde y una obligación constante que se altera tras conocer a una mujer forastera. El texto expone recuerdos, tensiones de clase y la relación entre trabajo, rumor y deseo, culminando en un giro dramático: el despido de Avelino de la fábrica de conservas. También se describe el choque entre miradas comunitarias y la vida íntima, expresado mediante escenas cotidianas como el corral, la comida y las visitas del vecindario.","Lඑඊක඗ ඌඍඛඋඉකඏඉඌ඗ ඍඖ ඟඟඟ.ඍඔඍඒඉඖඌකඑඉ.උ඗ඕ , ගඝ ඛඑගඑ඗ ඟඍඊ ඌඍ  \n඗ඊකඉඛ ඌඍ ඌ඗ඕඑඖඑ඗ ඘වඊඔඑඋ඗  \n¡Eඛ඘ඍකඉඕ඗ඛ ඙ඝඍ ඔ඗ ඌඑඛඎකඝග඲එඛ!  \nLඉ H඗ජ  \nEඕඑඔඑඉ Pඉකඌ඗ Bඉජණඖ  \nLඉ H඗ජ  \n¿Por qué tardaba tanto el mozo? Por lo mismo que los otros días—pensaba la Casildona—. Allá estaría en el playazo de Areal, bañándose y ayudando a bañarse a la forastera de la ropa maja.  \nElla lo había visto con sus ojos... ¡Hum...! Cosa del demonio nosería, pero tampoco de ningún santo... Aquel Avelino, esclavo de laobligación, que no faltaba nunca a sus horas, desde la fiesta del Sacramento era otro; desde la tarde en que conoció a la forastera, lade la sombrilla encarnada y los zapatos de moñete, coloradostambién, la querida del fabricante Marzoa, según las murmuraciones de Arcal...  \nEl, sí: él, trabajador era, y humilde, y sufrido. y nunca una palabramás alta a su madre, y la cabeza gacha, si le reñían; pero ¡de buena casta venía para no gustarle el pecado! Los recuerdos, como murciélagos, empezaban a revolar torpemente, sombríos, en el cerebro estrecho de Casildona, bajo el cráneo duro, cubierto deestropajosa pelambre gris. «¿Qué aventuramos a que sale como su padre, panderetero, con un cascabel en cada botón del chaleque?»¡El padre de Avelino! Aquel señorito de Dordasí, vago de profesión, más bebido que un templo, sin dejar rapaza a vida, atreviéndose hasta con las casadas, ¡nos defienda San Roque! Sólo Casildona, la del caserío de Fontecha, le había puesto a ochavo la sardina...¡Vaya! Así que vio que la cintura del refajo andaba estrecha, le soltó al señorito: «¡O te estripo, o las bendiciones del cura, que lo quenaciere, mediante Dios, padre ha de tener!» Y como se sabía que Casildona era mujer para eso y más que para eso... , el señoritocasó con ella. ¿Qué se le importaba, al cabo? En su degradación devicioso, con su pequeño patrimonio hipotecado, comido de deudas y  \nobligas, el hidalgo de Dordasí pasaba la vida en tabernas, entre gañanes y marineros. Unido a Casilda, ella fue quien trabajó paramantenerle, hasta que estalló de una borrachera, y para criar yenviar a la escuela al niño. Mientras ella, la bestia de carga, araba, sallaba y curaba del ganado, Avelino se instruía... La madre respetaba en el hijo la sangre, el señorío arrastrado y todo por el suelo. «No nació Avelino para la tierra... » Un confuso instinto de jerarquía social se alzaba en el espíritu de Casildona. Avelinotrabajaría con el entendimiento, sentado a la sombra, lavadas las manos. Y así era: colocado le tenía en la oficina de la fábrica deconservas de don Eladio Marzoa, la mejor de Arcal...  \nA qué horas comería hoy el caldo!  \nPreocupada, Casildona arrimó más palitroques a la lumbre, y sacó al corral un cazolón de bazofia; era preciso que viviesen otra madrey su progenitura: la gallina pedriscada, que desde la víspera se pavoneaba con un rol de veinticuatro pollitos.  \nUn bulto surgió ante la cancilla del corral: era una rapaza a quien apenas se le veía la faz morena, tostada, en que relucían los dientes blancos como guijas marinas; en la cabeza sostenía inmenso cestónde hierba recién segada, olorosa, que se desbordaba por todos los lados: en la cima del monte de verdura relucía la hoz.  \n—¡Qué monada! ¡San Antonio los guarde!—anheló, señalando alas veinticuatro bolitas de plumón verdoso, con ojuelos de cuentas de azabache, que cómicamente apurados picoteaban a porfía los desperdicios—. ¡Qué rolada de gloria! A las buenas tardes.  \n—Dios te vea venir, María Silveria... ¿De dónde, mujer? ¿Del prado de arriba?  \n—De allí mismo, señora... Póseme, por el alma de sus difuntos, que sudo con el peso.  \nCasildona ayudó a bajar el cestón, y percibió que ni gota de sudor humedecía la frente de María Silveria, la hija del carretero, la cual seechó atrás las greñas, salpicadas de briznas de hierba y florecillas silvestres, y sonrió para congraciarse...  \n—Y luego... , ¿no yantaron aún?  \n—Aún no tornó Avelino, mujer...  \nEn la voz de la madre había cierta condescendencia. Erasabedora de los retozos e","cbCail8dsMgfIGvS","https://ap.wps.com/l/cbCail8dsMgfIGvS","pdf",260329,2,1,9,"Spanish","es",110,"# Desarrollo de personajes y contexto rural\n## Casildona y los recuerdos de Avelino\n## La forastera y los rumores\n# Conflicto y desenlace inmediato\n## Despido en la fábrica de conservas\n## Encuentro y tensión entre miradas comunitarias","[{\"question\":\"¿Por qué se retrasaba Avelino según Casildona?\",\"answer\":\"Porque, desde que conoció a la forastera, su conducta cambió y empezó a quedarse fuera de su rutina habitual, según los comentarios y recuerdos de Casildona.\"},{\"question\":\"¿Qué revelación causa el conflicto en el relato?\",\"answer\":\"El despido de Avelino de la fábrica de conservas de don Eladio Marzoa, anunciado por María Silveria a Casildona.\"},{\"question\":\"¿Cómo reacciona la comunidad ante la relación de Avelino con la forastera?\",\"answer\":\"Con escándalo y murmuraciones, centradas en la supuesta “falta de ropa” y en el modo en que se reúnen en la playa, interpretando los actos como un delito y una provocación.\"}]",1784087975,14,{"code":4,"msg":31,"data":32},"ok",{"site_id":25,"language":24,"slug":33,"title":13,"keywords":34,"description":14,"schema_data":35,"social_meta":86,"head_meta":88,"extra_data":90,"updated_unix":28},"libro-la-hoz-in-pdf-and-epub","",{"@graph":36,"@context":85},[37,53,68],{"@type":38,"itemListElement":39},"BreadcrumbList",[40,44,47,50],{"item":41,"name":42,"@type":43,"position":21},"https://docshare.wps.com","Home","ListItem",{"item":45,"name":46,"@type":43,"position":20},"https://docshare.wps.com/es/document/","Document",{"item":48,"name":12,"@type":43,"position":49},"https://docshare.wps.com/es/document/literatura/",3,{"item":51,"name":13,"@type":43,"position":52},"https://docshare.wps.com/es/document/libro-la-hoz-in-pdf-and-epub/77720/",4,{"url":51,"name":13,"@type":54,"author":55,"headline":13,"publisher":57,"fileFormat":60,"inLanguage":24,"description":14,"dateModified":61,"datePublished":62,"encodingFormat":60,"isAccessibleForFree":63,"interactionStatistic":64},"DigitalDocument",{"name":9,"@type":56},"Person",{"url":41,"name":58,"@type":59},"DocShare","Organization","application/pdf","2026-07-26","2026-07-15",true,{"@type":65,"interactionType":66,"userInteractionCount":20},"InteractionCounter",{"@type":67},"ViewAction",{"@type":69,"mainEntity":70},"FAQPage",[71,77,81],{"name":72,"@type":73,"acceptedAnswer":74},"¿Por qué se retrasaba Avelino según Casildona?","Question",{"text":75,"@type":76},"Porque, desde que conoció a la forastera, su conducta cambió y empezó a quedarse fuera de su rutina habitual, según los comentarios y recuerdos de Casildona.","Answer",{"name":78,"@type":73,"acceptedAnswer":79},"¿Qué revelación causa el conflicto en el relato?",{"text":80,"@type":76},"El despido de Avelino de la fábrica de conservas de don Eladio Marzoa, anunciado por María Silveria a Casildona.",{"name":82,"@type":73,"acceptedAnswer":83},"¿Cómo reacciona la comunidad ante la relación de Avelino con la forastera?",{"text":84,"@type":76},"Con escándalo y murmuraciones, centradas en la supuesta “falta de ropa” y en el modo en que se reúnen en la playa, interpretando los actos como un delito y una provocación.","https://schema.org",{"og:url":51,"og:type":87,"og:title":13,"og:site_name":58,"og:description":14},"article",{"robots":89,"canonical":51},"index,follow",{"doc_id":7,"site_id":25},{"code":4,"msg":5,"data":92},[93,98,102,106,110,114,116,120,124,128],{"id":94,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":95,"show_sort_weight":96,"slug":97},39,"Cómic",60,"comic",{"id":99,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":100,"show_sort_weight":96,"slug":101},43,"Estilo de Vida","lifestyle",{"id":103,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":104,"show_sort_weight":96,"slug":105},38,"Examen","exam",{"id":107,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":108,"show_sort_weight":96,"slug":109},44,"General","general",{"id":111,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":112,"show_sort_weight":96,"slug":113},41,"Investigación e Informes","research-report",{"id":11,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":12,"show_sort_weight":96,"slug":115},"literature",{"id":117,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":118,"show_sort_weight":96,"slug":119},22,"Relatos y Novelas","story-novel",{"id":121,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":122,"show_sort_weight":96,"slug":123},42,"Religión y Espiritualidad","religion-spirituality",{"id":125,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":126,"show_sort_weight":96,"slug":127},40,"Salud y Atención Médica","healthcare",{"id":129,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":130,"show_sort_weight":96,"slug":131},24,"Tecnología","technology"]