[{"data":1,"prerenderedAt":-1},["ShallowReactive",2],{"doc-detail-76297-es":3,"doc-seo-76297-110":30,"detail-sidebar-cat-0-es-110":91},{"code":4,"msg":5,"data":6},0,"success",{"doc_id":7,"user_id":8,"nickname":9,"user_avatar":10,"doc_module":4,"category_id":11,"category_name":12,"doc_title":13,"doc_description":14,"doc_content":15,"file_id":16,"file_url":17,"file_type":18,"file_size":19,"view_count":20,"is_deleted":4,"is_public":21,"is_downloadable":21,"audit_status":21,"page_count":22,"language":23,"language_code":24,"site_id":25,"html_lang":24,"table_of_contents":26,"faqs":27,"seo_title":13,"seo_description":14,"update_tm":28,"read_time":29},76297,962075006959,"Anda","https://ap-avatar.wpscdn.com/avatar/e0002397efbe92a78e?_k=1776741047341049297",37,"Literatura","Libro Cádiz en PDF y ePub","Relato ambientado en Cádiz en febrero de 1811, donde un caballerito sale de la Isla rumbo a la ciudad por un aviso discreto enviado por una dama. Durante el trayecto recorre el istmo y observa fortificaciones como Torregorda, la Cortadura y Puntales, dialogando sobre posiciones francesas. Al llegar a la calle de la Verónica, doña Flora reprende su distracción hacia las visitas a Poenco y dirige órdenes para el almuerzo, mientras la condesa contrapone la diversión con consejos y detalles sobre uniformes para una cruzada contra Francia.","Lඑඊක඗ ඌඍඛඋඉකඏඉඌ඗ ඍඖ ඟඟඟ.ඍඔඍඒඉඖඌකඑඉ.උ඗ඕ , ගඝ ඛඑගඑ඗ ඟඍඊ ඌඍ  \n඗ඊකඉඛ ඌඍ ඌ඗ඕඑඖඑ඗ ඘වඊඔඑඋ඗  \n¡Eඛ඘ඍකඉඕ඗ඛ ඙ඝඍ ඔ඗ ඌඑඛඎකඝග඲එඛ!  \nCණඌඑජ  \nBඍඖඑග඗ P඲කඍජ Gඉඔඌරඛ  \nPඝඊඔඑඋඉඌ඗: 1874  \nFඝඍඖගඍ: Bඑඊඔඑ඗ගඍඋඉ ඐඑඛ඘ණඖඑඋඉ ඌඍ ඔඉ BNE  \nEඌඑඋඑරඖ: Iඕ඘. ඡ Lඑග඗ඏකඉඎබඉ ඌඍ Lඉ Gඝඑකඖඉඔඌඉ,  \nMඉඌකඑඌ, 1886  \nÍ ඖඌඑඋඍ  \nCubierta  \nPortada  \nPreliminares  \nCádiz  \nCඉඌඑජ  \nI  \nEn una mañana del mes de febrero de ൢ൩ൢൡ tuve que salir de la Isla, donde estaba de guarnición, para ir á Cádiz, obedeciendo á unaviso tan discreto como breve que cierta dama tuvo la bondad de enviarme. El día era hermoso, claro y alegre, cual de Andalucía. Recorrí con otros compañeros, que hacia el mismo punto, si no con igual objeto, caminaban, el largo istmo que sirve para que el continente no tenga la desdicha de estar separado de Cádiz; examinamos al paso las obras admirables de Torregorda, la Cortadura y Puntales; charlamos con los frailes y personas graves que trabajaban en las fortificaciones; disputamos sobre si se percibían claramente ó no las posiciones de los franceses al otro lado de la bahía, echamos unas cañas en el figón de Poenco, junto á la Puerta de Tierra, y, finalmente, nos separamos en la plaza de San Juan de Dios, para marchar cada cual á su destino. Repito que era en febrero, y aunque no puedo precisar el día, sí afirmo que corrían los principios de dicho mes, pues aún estaba calentita la famosa respuesta: «La ciudad de Cádiz, fiel á los principios que ha jurado, no reconoce otro rey que al señor D. Fernando VII, ൧ de febrero de ൢ൩ൢൡ;»  \nCuando llegué á la calle de la Verónica y á la casa de doña Flora, esta me dijo:  \n—¡Cuán impaciente está la señora condesa, caballerito, y cómo se conoce que se ha distraído usted mirando á las majas que van á alborotar á casa del señor Poenco, en Puerta de Tierra!  \n—Señora—le respondí—, juro á usted que fuera de Pepa Hígados, la Churriana, y María de las Nieves, la de Sevilla, no habíamoza alguna en casa de Poenco. También pongo á Dios por testigode que no nos detuvimos más que una hora, y esto porque no nos llamaran descorteses y malos caballeros.  \n—Me gusta la frescura con que lo dice—exclamó con enfadodoña Flora—. Caballerito, la condesa y yo estamos muyincomodadas con usted, sí, señor. Desde el mes pasado, en que miamiga acertó á recoger en el Puerto esta oveja descarriada, no havenido usted á visitarnos más que dos ó tres veces, prefiriendo, en sus horas de vagar y esparcimiento, la compañía de soldados ymozas alegres al trato de personas graves y delicadas, que tannecesario es á un jovenzuelo sin experiencia. ¡Qué sería de tí—añadió, reblandecida de improviso y en tono de confianza—, tierna criatura lanzada en tan temprana edad á los torbellinos del mundo, si nosotras, compadecidas de tu orfandad, no te agasajáramos ycuidáramos, fortaleciéndote á la vez el cuerpecito con sanos ygustosos platos, el alma con sabios consejos! Desgraciado niño... Vaya, se acabaron los regaños, picarillo. Estás perdonado; desde hoy se acabó el mirar á esas desvergonzadas muchachuelas que van á casa de Poenco y comprenderás todo lo que vale un trato honesto y circunspecto, con personas de peso y suposición. Vamos, dime lo que quieres almorzar. ¿Te quedarás aquí hasta mañana?¿Tienes alguna herida, contusión ó rasguño, para curártelo enseguida? Si quieres dormir, ya sabes que junto á mi cuarto hay una alcobita muy linda.  \nDiciendo esto, doña Flora desarrollaba ante mis ojos, en toda su magnificencia y extensión, el panorama de gestos, guiños, saladas muecas, graciosos mohines, arqueos de ceja, repulgos de labios y demás signos del lenguaje mudo que en su arrebolado y con cienmejunges albardado rostro servía para dar mayor fuerza á lapalabra. Luego que le dí mis excusas, dichas mitad en serio, mitaden broma, comenzó á dictar órdenes severas para la obra de mi  \nalmuerzo, atronando la casa, y á este punto salió, conteniendo la risa, la señora condesa, que había oido la anterior retahila.  \n—Tiene razón—me dijo, después que nos saludamos—; el Sr. D. Gabriel e","cbCaivgYLV5q8WKD","https://ap.wps.com/l/cbCaivgYLV5q8WKD","pdf",901978,3,1,227,"Spanish","es",110,"# Cádiz\n## Viaje y recorrido militar\n## Visita a doña Flora y la condesa\n## Almuerzo y órdenes en la casa","[{\"question\":\"¿Por qué el narrador sale de la Isla hacia Cádiz?\",\"answer\":\"Sale por un aviso breve y discreto que una dama le envía, obedeciendo la instrucción de ir a Cádiz.\"},{\"question\":\"¿Qué lugares y obras observa durante el trayecto al continente?\",\"answer\":\"Recorre el istmo que comunica con Cádiz y examina obras como Torregorda, la Cortadura y Puntales.\"},{\"question\":\"¿Cómo reaccionan doña Flora y la condesa ante la conducta del narrador?\",\"answer\":\"Doña Flora le reprocha no visitarlas como antes y preferir a los soldados y “mozas alegres”; la condesa también critica su desvergüenza y enfatiza la necesidad de trato honesto y circunspecto.\"}]",1784081042,350,{"code":4,"msg":31,"data":32},"ok",{"site_id":25,"language":24,"slug":33,"title":13,"keywords":34,"description":14,"schema_data":35,"social_meta":86,"head_meta":88,"extra_data":90,"updated_unix":28},"cadiz-book-in-pdf-and-epub","",{"@graph":36,"@context":85},[37,53,68],{"@type":38,"itemListElement":39},"BreadcrumbList",[40,44,48,50],{"item":41,"name":42,"@type":43,"position":21},"https://docshare.wps.com","Home","ListItem",{"item":45,"name":46,"@type":43,"position":47},"https://docshare.wps.com/es/document/","Document",2,{"item":49,"name":12,"@type":43,"position":20},"https://docshare.wps.com/es/document/literatura/",{"item":51,"name":13,"@type":43,"position":52},"https://docshare.wps.com/es/document/cadiz-book-in-pdf-and-epub/76297/",4,{"url":51,"name":13,"@type":54,"author":55,"headline":13,"publisher":57,"fileFormat":60,"inLanguage":24,"description":14,"dateModified":61,"datePublished":62,"encodingFormat":60,"isAccessibleForFree":63,"interactionStatistic":64},"DigitalDocument",{"name":9,"@type":56},"Person",{"url":41,"name":58,"@type":59},"DocShare","Organization","application/pdf","2026-07-26","2026-07-15",true,{"@type":65,"interactionType":66,"userInteractionCount":20},"InteractionCounter",{"@type":67},"ViewAction",{"@type":69,"mainEntity":70},"FAQPage",[71,77,81],{"name":72,"@type":73,"acceptedAnswer":74},"¿Por qué el narrador sale de la Isla hacia Cádiz?","Question",{"text":75,"@type":76},"Sale por un aviso breve y discreto que una dama le envía, obedeciendo la instrucción de ir a Cádiz.","Answer",{"name":78,"@type":73,"acceptedAnswer":79},"¿Qué lugares y obras observa durante el trayecto al continente?",{"text":80,"@type":76},"Recorre el istmo que comunica con Cádiz y examina obras como Torregorda, la Cortadura y Puntales.",{"name":82,"@type":73,"acceptedAnswer":83},"¿Cómo reaccionan doña Flora y la condesa ante la conducta del narrador?",{"text":84,"@type":76},"Doña Flora le reprocha no visitarlas como antes y preferir a los soldados y “mozas alegres”; la condesa también critica su desvergüenza y enfatiza la necesidad de trato honesto y circunspecto.","https://schema.org",{"og:url":51,"og:type":87,"og:title":13,"og:site_name":58,"og:description":14},"article",{"robots":89,"canonical":51},"index,follow",{"doc_id":7,"site_id":25},{"code":4,"msg":5,"data":92},[93,98,102,106,110,114,116,120,124,128],{"id":94,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":95,"show_sort_weight":96,"slug":97},39,"Cómic",60,"comic",{"id":99,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":100,"show_sort_weight":96,"slug":101},43,"Estilo de Vida","lifestyle",{"id":103,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":104,"show_sort_weight":96,"slug":105},38,"Examen","exam",{"id":107,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":108,"show_sort_weight":96,"slug":109},44,"General","general",{"id":111,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":112,"show_sort_weight":96,"slug":113},41,"Investigación e Informes","research-report",{"id":11,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":12,"show_sort_weight":96,"slug":115},"literature",{"id":117,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":118,"show_sort_weight":96,"slug":119},22,"Relatos y Novelas","story-novel",{"id":121,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":122,"show_sort_weight":96,"slug":123},42,"Religión y Espiritualidad","religion-spirituality",{"id":125,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":126,"show_sort_weight":96,"slug":127},40,"Salud y Atención Médica","healthcare",{"id":129,"doc_module":4,"doc_module_name":46,"category_name":130,"show_sort_weight":96,"slug":131},24,"Tecnología","technology"]